Precalentar el horno a 350 F.
Preparar una bandeja de 12 x 17 pulgadas con una pieza de papel encerado y engrasado con mantequilla.
Colocar las yemas, azúcar y vainilla en un tazón y batirlas hasta que doblen su volumen con una batidora eléctrica o de mano.
En un recipiente aparte batir las claras de huevo a punto suave; esto quiere decir que las claras deben verse brillantes y cremosas.
En tres pasos incorporar las claras de huevo y la harina a las yemas de huevo tratando de no trabajar la mezcla demasiado para que no se desinfle.
Transferir la mezcla a la bandeja previamente preparada y esparcirla con la ayuda de una espátula en forma uniforme hasta conseguir una superficie plana.
Cocinar en el horno por 10 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro éste salga completamente limpio.
Dejar que este enfríe completamente.
Crema batida
2 tazas de crema para batir
½ taza de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
Combinar todos los ingredientes y batir hasta obtener una crema espesa y con consistencia.
Colocar la crema en el refrigerador hasta que el bizcocho esté listo.