Según informó ayer la Policía, el detenido contactaba con inmigrantes establecidos legalmente en España a los que solicitaba cantidades de entre 1.000 y 1.500 euros (entre 1.300 y 2.000 dólares) por cada supuesta tramitación de documentación de trabajo que, según les prometía, remitiría a la Subdelegación del Gobierno en Córdoba.
El presunto estafador, que responde a las siglas J.M.B.M., también proporcionaba a las víctimas impresos de solicitud de residencia que él mismo confeccionaba.
En el momento de su detención se le intervinieron los sellos, un tampón, un fechador y una caja de tinta como útiles de falsificación, además de una solicitud de residencia y trabajo ya confeccionada y cuatro teléfonos móviles.